viernes, abril 20, 2007

Trabajo voluntario



Me cago en la mierda, ahora la cantaleta es que posada pa'cá y carriles pa'ylá, dia y noche a todas horas. Es como la antítesis de Elián, antes era 'que lo suelten!, ahora es 'que lo encarcelen', con el mismo vigor y hasta con los mismos cartelitos. Como yo no estoy para esa comedura de mierda hasta ahí voy a hablar de eso, y al que no le guste ya sabe cuanto valoro su opinión.

En vez de pataletear sobre la causa du'jour les voy a hacer un cuento.

Eliserio el gallego era mas bruto que un saco de papas. Pero con to'lo seboruco que era ese viejo, no era comemierda, y a base de trastazos había conseguido progresar y hasta había llegado a ser administrador de pesas en la envasadora de tomates. Eliserio era una de esas gentes que cuando la conversación va mas o menos amenguando se ven obligado a aportar algo, y casi siempre sin falta lo que aportaba era un disparate. Como por ejemplo el día que en una reunión se hablaba de como subir la producción, a pesar de que la cosecha de tomates estaba por el piso. Después que todo el mundo aportó su opinión Eliserio se levantó y con mucha dignidad dijo: "Compañeros, a fin de cuentas no se le puede pedir peras al horno." Aquello se fue abajo.

Pero con todas esas burradas y quizás porque el socio no tenia raciocinio para prever las consecuencias de sus comentarios, de vez en cuando Eliserio soltaba unas cosas que dejaba en duda su torpeza. Como el día que se convocó una reunión para anunciar un trabajo voluntario. Cuando el anuncio fue dado, los murmurios y los 'me cago en la mierda' bajitos corrieron por toda la reunión, pero nadie dijo nada en voz alta. Solo de una fila del frente se vio la mano de Eliserio subir pidiendo permiso para hablar.

"Compañero, empezó el gallego, ¿es trabajo voluntario o obligado?"

"Como que voluntario o obligado, ¿que quiere decir?"

"Bueno, dijo Eliserio, si es obligado yo voy porque usted sabe que yo soy revolucionario hasta los huevos. Pero si es voluntario entonces no porque tengo una pesquería planeada pa'l domingo."

"Oiga, le contesto el negro Elmer del sindicato, un tipo que media casi siete pies y era tan prieto que reflejaba azul. Oiga, el trabajo este fin de semana es voluntario, pero asistir es su deber revolucionario."

"Coño asere, tu sabes que yo no le tengo miedo al trabajo, y si es obligado tu sabes que yo vengo y me parto los cojones trabajando. Pero si es voluntario, por lo menos este fin de semana, no voy a ir. Por eso quiero saber, ¿es voluntario o obligado?"

Ya cuando eso la tensión en la sala estaba que jodía. Todo el mundo sabía que Eliserio no tenia la menor idea del conflicto ideológico e etimológico que esta formando, pero todos también sabían que el tipo no iba a soltar el asunto hasta que le aclararan.

"Le repito, ya Eliserio no era ni compañero. Es voluntario, ¡pero es su deber asistir!"

"Ay coño, dijo el gallego, ¿entonces es obligado?"

"¡Ciudadano!, pa'l carajo ya Eliserio estaba por ciudadano. ¡No es obligado! ¡Pare de tergiversar lo que se dice aquí coño!"

"¿Tergi-que?, Oye, oye, no me insulte que yo no se quiere decir eso. Por favor, yo solo quiero saber, voy a pescar este fin de semana o voy a recoger tomates?"

"Señor, hasta a señor había caido el pobre gallego. Usted no tiene que venir a recoger tomates, ni este fin de semana ni nunca. De ahora en adelante a usted le esta prohibido hacer trabajo voluntario. Es mas, de ahora en adelante a usted le es prohibido la palabra 'voluntario'. ¿Entendidos?"

"Si, creo que lo entiendo. ¿Entonces me puedo ir ahora?"

La explosión de gritos que estalló de la tribuna después de esa pregunta se la dejo a su imaginación. Pero así fue como Eliserio el gallego, bruto como un saco de papas, se salió de hacer trabajo voluntario en la envasadora de tomates.

9 comentarios:

Vana dijo...

Jajajajajaja, Guinero que gracia tienes pa' contar cuentos, o seran verdades? me satisface mucho leer tu blog, eres muy, muy gracioso, la verda' deberias escribir un libro,

Lori dijo...

Jajajajajajaja excelente cuento!

Puri dijo...

Reconozco que cuando conocí de la existencia de los "trabajos voluntarios-obligados" me llamó poderosamente la atención... Qué distintas son las realidades en cada trozo de tierra... y qué mágico y enriquecedor poder conocerlas, contrastarlas... aunque a veces duelan...
Un beso para el Güinero y sus lectores.
Puri.

El Güinero dijo...

Solo los nombres y los locales han sido cambiados para proteger los culpables. Le escrito paso, casi casi que como lo escribí.

Lori dijo...

Hay un cuento que termina en que solo puedes ser dos de las siguientes cosas:
Bueno, Inteligente y Comunista.

Bueno e Inteligente no es Comunista.

Comunista e Inteligente no es Bueno.

Y finalmente Bueno y Comunista no es Inteligente.

Anónimo dijo...

OYE MI AMIGO QUE COMICO TU ERES ME ENCANTO TU ESCRITO HOY MI HERMANA ME A DICHO DE TU BLOG ME ALEGRO QUE TE ENCONTRE

Melek dijo...

Guinero,

Como siempre ... que Dios bendiga tu eloquencia ... pero la logica de "El i serio" muchas veces da buenos resultados ... algo como eso de dejalo tranquilo pues ese no sabe lo que dice, no? :)

Saludos, :) Melek

"The simple step of a courageous individual is not to take part in the lie. One word of truth outweighs the world." ~ Alexander Solzhenitsyn

Jewbana dijo...

Como disfruto tu blog Guinero. Gracias a Babalu te descubri. Desde Miami, la capital del Exilio, te mando un saludo caluroso, paz, amor, y pronto, muy pronto...LIBERTAD!

Vic dijo...

Coño compadre, cuando leo tus historias me viene a la mente por allá por los finales de los años setenta cuando los Domingos nos reuníamos un grupo de socios en algún patio de mi inolvidable Santa Clara a jugar domino y tomar cerveza (Cuando había). Después de todo no había mucho mas que hacer. Siempre había alguien con un cuento o un chiste nuevo que contar y así olvidarnos de la dura realidad de la calle.

Y ablando de chiste y pujos recuelo ahora a un grupito de universitarios amigos míos, que en el año 79 los metieron en la cárcel con condenas entre ocho a diez años por ponerse a contar chistes en contra del gobierno el le parque central. Había un chivaron entre ellos. Un gordinflón ingeniero eléctrico hijo de un medico (y una puta), que espero algún día reciba su merecido si las 350 libras que pesaba no se lo llevaron pa’ el infierno.